Las más conocidas son FSC (Forest Stewardship Council) y PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification). Ambas acreditan que la madera procede de explotaciones que cumplen con criterios estrictos de sostenibilidad ambiental, respeto a la biodiversidad y responsabilidad social.
Contar con este tipo de sellos aporta confianza y transparencia al consumidor final, ya que asegura que detrás de cada producto de madera hay una gestión responsable del monte.
Para empresas como la nuestra, trabajar bajo estándares de certificación forestal supone no solo una ventaja competitiva, sino también una muestra clara de nuestro compromiso con el futuro de los bosques asturianos.